La novena edición del Estudio sobre el impacto de las Energías Renovables en España, de APPA, certifica que generan empleo y riqueza
Fuente: energias-renovables.com
Las energias renovables, fotovoltaica, viento, agua, biomasa o termosolar, constituyen la vía más directa a la independencia energética. La Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) acaba de presentar la novena edición de su "Estudio Macroeconómico del Impacto de las Energías Renovables en España", y certifica, lo ya sabido: que las renovables en España, generan el empleo y la riqueza, es decir, construyen país.
Las fuentes de energía renovable, fijan la población en su territorio, porque crean empleo a escala local, evitando así, entre otras cosas, el abandono rural; evitan la evasión de capitales, pues la energía que produce el sol de La Mancha es electricidad que no tendremos que generar con uranio; no producen efectos colaterales poco saludables, porque no generan residuos radioactivos ni emiten CO2; traen divisas netas al país; pagan cada año más de mil millones de euros en impuestos y abaratan el precio de la luz.
El "Estudio Macroeconómico del Impacto de las Energías Renovables en España", que acaba de publicar APPA, concreta con números cada uno de esos ítems y aporta, además muchos otros. El documento, de más de 160 páginas, are boca con un "Panorama 2016" que describe el escenario-contexto global, de fuerte crecimiento de la potencia renovable instalada: hasta 138.500 megavatios renovables nuevos fueron instalados el año pasado en todo el mundo. Los guarismos contrastan sobremanera con el dato nacional: el año pasado España añadió a su parque energético renovable menos de 50 megavatios.
El Estudio abre boca repasando ese panorama global, para analizar a continuación la situación económica de todas las tecnologías renovables españolas y abordar tres análisis de contexto: uno, sobre el "Impacto de las energías renovables en el medio ambiente y en la dependencia energética nacional", otro, sobre la "Retribución y ahorros de las energías renovables", y un tercero, que titula "El Sistema Eléctrico en España".
La dependencia es el más grave de los problemas energéticos que padece España. El año pasado, la economía nacional importó desde otras naciones productos energéticos, carbón, petróleo o gas, por valor de 29.563 millones de euros, casi la mitad de los recursos que entran en el país por la puerta del Turismo se marchan de aquí por la "ventana" de la energía.
El agujero energético nacional es tal que, si a nuestra balanza comercial le quitáramos los productos energéticos, 2016 se hubiera saldado con superávit, pues España exportó más de lo que importó. Sin embargo, con los productos energéticos en esa balanza, el superávit se disuelve. Así, el año pasado, la economía nacional registró un déficit total de 18.753 millones de euros, de los que el déficit energético, supone el 87% del total.
La solución, evidentemente, radica en producir puertas adentro la energía que ahora compramos allende las fronteras. Y eso España puede hacerlo con fuentes renovables: la biomasa, el viento, el Sol y el agua. Recursos renovables, sin embargo, sí que hay. España goza de más horas de Sol que ningún otro rincón de Europa, pese lo cual nuestro parque solar fotovoltaico nacional suma hoy solo 4.674 megavatios, frente a los 11.600 del Reino Unido o los 19.300 de Italia.
