Bancos y fondos frenan sus inversiones en sectores regulados en España por la incertidumbre

Fuente: expansion.com

Energía e infraestructuras, los más afectados. Los cambios de rumbo legales rebajan el precio de los activos y elevan el coste. Las empresas españolas tienen a su disposición todo un arsenal de liquidez de los bancos y fondos internacionales para financiar su crecimiento en el exterior o participar en él. Pero la situación cambia cuando se trata de poner dinero dentro de las fronteras nacionales en sectores que dependen de la regulación, como ya pasara con los huertos solares. "Hay miedo a los cambios de timón del Gobierno", explican fuentes financieras. "Energía, sobre todo renovables e infraestructuras son los principales focos de tensión por la incertidumbre regulatoria", añaden. 

Las situaciones vividas con las renovables en 2013, con las autopistas radiales, en las que los fondos y bancos accionistas tuvieron que luchar hasta la extenuación para que el Estado asumiera su responsabilidad patrimonial, y la nueva vuelta de tuerca a la regulación energética de los últimos meses han sembrado el campo de desconfianza.
Varias fuentes aseguran que hay bancos y fondos internacionales que han vetado a España de su lista de países donde invertir en financiación de proyectos. Que España haya desbancado a Venezuela y Argentina por número de pleitos abiertos contra el país en el Ciadi, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial, tampoco ayuda.



"La financiación para operaciones corporativas en las que puedan estar involucradas las empresas españolas, así como la de financiación de proyectos en el exterior con empresas españolas como sponsor, contará con un gran respaldo, a los precios y estructura adecuados, del sector bancario. En el caso de las financiaciones domésticas con riesgo regulatorio, existe una mayor cautela, y en consecuencia el número de bancos activos en estas financiaciones se reduce", reconoce Javier Sierra, responsable de NatWest en España.


Y eso que hay mucho negocio para las entidades. En España en estos momentos hay varios activos de renovables a la venta (Renovalia es uno de ellos), a lo que se une la subasta de las ocho autopistas radiales en quiebra que el Gobierno quiere licitar en junio y el plan de carreteras de 5.000 millones del Ministerio de Fomento. "El nuevo plan de infraestructuras hará que haya un repunte en la financiación de proyectos", señala Antonio Casteleiro, managing director de UniCredit.

Eso sí, "no todos los bancos están dispuestos a entrar en project finance, pero, para los que sí dan ese tipo de financiación, este segmento puede ayudar a reactivar el mercado", comenta Casteleiro.
La parte que está ayudando a España es la ingente liquidez en la que nada el mercado por las políticas ultralaxas de los bancos centrales y la falta de activos que den algo de rentabilidad. "Al final, siempre hay dinero dispuesto para hacer estas apuestas", asegura una fuente del mercado. "Hay tanta liquidez que siempre se acaba encontrando financiación", añade.

Pero no todo es igual: "Cambia el precio que piden y cambia el tipo de inversor", señala esta fuente. La incertidumbre regulatoria implica un riesgo y eso tiene una repercusión que se traduce o en un mayor coste de la financiación o en un menor precio ofrecido por el activo.
"Los bancos y los fondos tienen comités de riesgos a los que tienen que rendir cuentas. Entre invertir en una autopista en Australia, que tiene un historial regulatorio impoluto, o en España, que no lo tiene, debe haber una razón que lo justifique", afirma un directivo de una entidad ligada al sector financiero. "Y el único argumento para invertir en algo con más riesgo es que el retorno que se va a conseguir es mayor y eso implica pagar menos", añade.